Enguany aprofitarem aquest espai per a col·laborar i penjar materials informatius per als cursos de primer i segon de Batx de l'IES Ciutat de Balaguer. Espero que trobeu les informacions útils, divertides i us siguin un repte intel·lectual.

dilluns, 14 de desembre del 2020

Tema Locke: Epistemologia

Aquí es pot trobar l'enllaç al tema de Locke pel que fa a l'epistemologia. És un resum perfectible i escolar però és útil.

dijous, 10 de desembre del 2020

Presentació literària de Descartes

DESCARTES
Soy el único hombre en la tierra y acaso no
hay tierra ni hombre.
Acaso un dios me engaña.
Acaso un dios me ha condenado al tiempo,
esa larga ilusión.
Sueño la luna y sueño mis ojos que perciben
la luna.
He soñado la tarde y la mañana del primer
dia.
He soñado a Cartago y a las legiones que
desolaron cartago.
He soñado a Lucano.
He soñado la colina del Gólgota y las cruces
de Roma.
He soñado la geometría.
He soñado el punto, la línea, el plano y el
volumen.
He soñado el amarillo, el azul y el rojo.
He soñado mi enfermiza niñez.
He soñado los mapas y los reinos y aquel duelo del alba.
He soñado el incocebible dolor.
He soñado mi espada.
He soñado a Elizabeth de Bohemia.
He soñado la duda y la certidumbre.
He soñado el día de ayer.
Quizá no tuve ayer, quizá no he nacido.
Acaso sueño haber soñado.
Siento un poco de frío, un poco de miedo.
Sobre el Danubio está la noche.
Seguiré soñando a Descartes y a la fe de sus
padres.
.
Jorge Luis Borges (1989) La Cifra, p. 17.


Otros poemas (más menos relacionables con Descartes, sugeridos por J. V.)


MAL

Ni siquiera sé si me imaginas.


¿Me imaginas? Dímelo.


Dímelo. ¿Me imaginas

desnuda
desabotonada
detestable
me imaginas?

¿Piensas en mí cada noche?


¿Piensas en mí

como yo pienso en la muerte
en el mar
en las lúbricas golondrinas
cada noche?

Existo, entonces,

luego tiemblo.

Existo, entonces,

luego odio.

Existo, entonces.

Todo puede hacerme daño.
Luna Miguel La tumba del marinero 2013



SIEMPRE
Cansada del estruendo mágico de las vocales
Cansada de inquirir con los ojos elevados
Cansada de la espera del yo de paso
Cansada de aquel amor que no sucedió
Cansada de mis pies que sólo saben caminar
Cansada de la insidiosa fuga de preguntas
Cansada de dormir y de no poder mirarme
Cansada de abrir la boca y beber el viento
Cansada de sostener las mismas vísceras
Cansada del mar indiferente a mis angustias
¡Cansada de Dios! ¡Cansada de Dios!
Cansada por fin de las muertes de turno
a la espera de la hermana mayor
la otra la gran muerte
dulce morada para tanto cansancio.



YO SOY...


mis alas?
dos pétalos podridos


mi razón?
copitas de vino agrio


mi vida?
vacío bien pensado



mi cuerpo?
un tajo en la silla


mi vaivén?
un gong infantil


mi rostro?
un cero disimulado


mis ojos?
ah! trozos de infinito

Alejandra Pizarnik

divendres, 18 de gener del 2019

Descartes: materials per a preparar l'examen


Com tots sabeu, heu de llegir els textos de l'antologia corresponents a Descartes. Fet això, us convido a consultar aquest recull d'informacions. En primer lloc, una breu presentació sobre racionalisme i empirisme; en segon lloc, dos bons esquemes sobre la filosofia cartesiana; la tercera part recull aquest mateix tema exposat en una altra obra didàctica. L' últim apartat tracta alguns antecedents agustinians (d'Agustí d'Hipona) amb importància a l'obra cartesiana, i també alguns conceptes problemàtics per a alguns alumnes.
1. 

La distinción que nos permite hablar de racionalismo y empirismo como de dos corrientes filosóficas opuestas debe ser establecida desde el punto de vista gnoseológico [epistemològic, relacionat amb la teoria del coneixement], esto es, respecto a la teoría del conocimiento. Esencialmente, se trata de responder a la pregunta: ¿cuál es el origen del conocimiento? La respuesta que se dé a esta cuestión, de carácter genético, ha de permitir distinguir las líneas maestras de ambas corrientes. Será a partir de aquí que se articulen las distintas concepciones globales de la realidad.

El racionalismo y el empirismo serán abordados, pues, como dos teorías distintas del conocimiento, con importantes consecuencias ontológicas. (...) Desde este punto de vista, ¿qué diferencia al racionalismo del empirismo? Básicamente, la manera de valorar el papel de la razón y la experiencia en la génesis del conocimiento. Como sugieren los términos, el racionalismo afirmará la primacía de la razón como facultad cognoscitiva, despreciando el papel de la experiencia: todo pretendido conocimiento proveniente de los sentidos será sospechoso, cuando no falso. En cualquier caso, debe establecerse siempre la razón como juez de la experiencia. El empirismo, en cambio, afirmará que todo el conocimiento procede de la experiencia sensible, la cual no necesita ser validada por nada, puesto que es fuente de validez de todo saber. La experiencia, en el racionalismo, servirá a lo sumo para constatar lo que sólo la razón conoce; y en caso de conflicto entre razón y experiencia, ¡peor para la experiencia! (...) 
Estrechamente relacionada con esta cuestión, hay que distinguir también la distinta concepción de la consciencia en el racionalismo y el empirismo: mientras que según la perspectiva empirista la consciencia antes de la experiencia es pasiva, está vacía («papel en blanco», «cuarto oscuro»), a la espera de unos contenidos que recibir, el racionalismo considera que la consciencia está cargada de contenidos innatos, de ideas que no hemos adquirido mediante los sentidos. Esta afirmación de la existencia de principios del conocimiento lógicamente distintos de la experiencia será una de las características más significativas del racionalismo. 
A partir de aquí, se explica la admiración de los autores racionalistas por las matemáticas, que se convertirán en el paradigma del saber humano. La filosofía deberá alcanzar el mismo grado de certeza y exactitud; deberá construirse, pues, ordine geométrico. En el ámbito empirista, en cambio, serán apreciadas de modo especial las ciencias empíricas, fuente del conocimiento de la realidad.
Así entendidos, el racionalismo y el empirismo clásicos surgieron en el siglo XVII y sus principales autores son Descartes y Locke, respectivamente. Importantes autores racionalistas son Spinoza, Malebranche y Leibniz; por el lado empirista, extendiéndose ya hacia el siglo XVIII, Berkeley y Hume. A ellos se ciñe esta antología (con la sola excepción de dos textos de Platón y Aristóteles, como precedentes especialmente significativos del problema gnoseológico). Hay que señalar la importancia de Descartes, que es el autor que plantea de hecho el problema común, que racionalistas y empiristas tratarán de resolver, y que proporciona los conceptos y la terminología fundamentales.

OLESTI, Josep, Racionalismo y empirismo, Barcelona, Vicens Vives, 1989, pp. 7-8.

2.



 Teoria de l'il·luminació divina cap a l'intel·lecte humà

 Esquemes sobre el coneixement a Descartes.

KUNZMANN, Peter, et al., Atlas de filosofía, Madrid, Alianza, 2003.


3.



Una exposició més afortunada i útil que la del vostre llibre de text és la que podeu veure aquesta finestra:



Podeu descarregar l'arxiu aquí. per fer-ne ús individual i merament informatiu. És en color i té dibuixos, per si algú s'avorreix llegint.

4. Per acabar, podeu lleguir aquestes informacions sobre llum, dubte, intuició, dedució i normes de moral. També podeu, però, descarregar-les aquí.

PRECEDENTS SOBRE LA LLUM INTEL·LECTUAL CARTESIANA A AGUSTÍ D’HIPONA
Per analogia amb el sol, Déu és presentat com la llum que fa possible el coneixement.
Ara deixa'm que, dintre del temps que tenim, t'ensenyi alguna cosa de Déu per analogia amb el coneixement sensible. Intel·ligible és Déu, i intel·ligibles són també les veritats que contemplen les ciències, però amb una diferència fonamental. També la terra i la llum són visibles, però la terra només és visible si la llum la il·lumina. De la mateixa manera, aquells enunciats de les ciències, que tothom qui els entén admet sense cap dubte que són absolutament vers, hem de pensar que només són intel·ligibles si una mena de sol propi els il·lumina. I així com en el sol podem distingir tres coses: que és, que llueix, que il·lumina; així també el Déu ocultíssim que vols co­nèixer té tres propietats: que és, que és intel·ligible, i que tot ho fa intel·ligible.
AGUSTÍ DE HÍPONA, Soliloquis, LI. I, cap. VIII, n. 15 +
(...) [E]s más creíble que hasta los ignorantes respondan cosas verdaderas sobre algunas disciplinas, cuando son bien interrogados, precisamente porque, en cuanto pueden comprenderlo, tienen presente la luz de la razón eterna.
AGUSTÍN DE HIPONA, santo, Las retrataciones, I, 4, 4, en Escritos varios, 2º, [Obras completas XL], MADRID, Teodoro C. (ed., trad.), Madrid, BAC, 1995, p. 658.

PRECEDENTS DEL COGITO ERGO SUM CARTESIÀ A AGUSTÍ D’HIPONA
‘todo el que conoce su duda, conoce con certeza la verdad, y de esta verdad que entiende, posee la certidumbre; luego cierto está de la verdad. Quien duda, pues, de la existencia de la verdad, en sí mismo halla una verdad en que no puede mellar la duda. Pero todo lo verdadero es verdadero por la verdad.’
AGUSTÍN DE HIPONA, santo,  De la verdadera religión, XXXIX, 73,  en Obras apologéticas, [Obras completas IV], CAPÁNAGA, Victorino (trad.), Madrid, BAC, 1956, p. 161.

El coneixement enganyós pressuposa l'existència del subjecte que coneix.

Per a mi és quelcom certíssim que existeixo, que ho sé que existeixo i que ho estimo. En aquestes veritats no em fan cap por els arguments dels Acadèmics que diuen «I què, si t'erres?» Doncs, si m'erro, existeixo. Perquè qui no existeix, certament tampoc no es pot enganyar: i per això existeixo, si m'erro. Per tant, com que, si m'erro, existeixo, i com em puc enganyar en pensar que existeixo, quan és cert que existeixo si m'enganyo? Així, doncs, com que encara que m'enganyés, seria jo qui m'enganyaria, no hi ha cap dubte que no m'enganyo quan conec que existeixo. Se'n segueix, efectivament, que tampoc no m'enganyo quan conec que conec. Perquè tal com conec que existeixo, de la mateixa manera conec això mateix: que conec. I quan estimo aquestes dues coses, aleshores, a aquelles coses que conec, els afegeixo com una tercera cosa, però de valor no pas inferior, l'amor mateix. Perquè no m'enganyo pas en creure que jo estimo, car no m'enganyo en les coses que estimo; tanmateix, encara que aquelles coses fossin falses, seria vertader que jo estimo coses falses. Perquè, i com podria ser reprès encertadament i se'm podria preservar encertadament de l'amor de les coses falses, si fos fals que estimo aquelles coses? Però com que aquelles coses són vertaderes i certes, iqui hi haurà que dubti que quan aquelles coses són estimades, el mateix amor que es té per elles també és vertader i cert? Ara bé, així com no existeix ningú que no vulgui existir, així tampoc no existeix ningú que no vulgui ser feliç, il com pot ser feliç, si no és res?
La ciutat de Déu, LI. XI, cap. XXVI +
Els textos amb creu estan extrets de DE PUIG, I.: Ergo textos de Filosofía. Barcelona, Vicens Vives, 1986, 213 pp.

FONTS DE CONEIXEMENT VERITABLE PER A LA RAÓ

‘Entiendo por intuición no el testimonio fluctuante de  los sentidos, o el juicio falaz de una imaginación que  compone mal, sino la concepción de una mente pura  y atenta tan fácil y distinta, que en absoluto quede duda  alguna sobre aquello que entendemos; o, lo que es lo  mismo, la concepción no dudosa de una mente pura y  atenta, que nace de la sola luz de la razón y que por  ser más simple, es más cierta que la misma deducción, la cual, sin embargo, ya señalamos más arriba que tampoco puede ser mal hecha por el hombre;’
DESCARTES, René, Reglas para la dirección del espíritu, Madrid, Alianza, 1996, p. 75.

‘otro método de conocer; el que tiene lugar por deducción por la cual entendemos, todo aquello que se sigue necesariamente de otras cosas conocidas con certeza. (…) muchas cosas se conocen con certeza, aunque ellas mismas no sean evidentes, tan sólo con que sean deducidas a partir de principios verdaderos conocimientos mediante un movimiento continuo e ininterrumpido del pensamiento que intuye con transparencia cada cosa en particular.’
DESCARTES, René, Reglas para la dirección del espíritu, Madrid, Alianza, 1996, p. 76.

NORMES DE LA MORAL CARTESIANA, amb aclariment i rectificació.

La moral provisional (és temporal i inicial segons alguns autors; és una provisió, alguna cosa de la qual un està proveït tota la vida, segons altres). Té les 3 o 4 normes ja esmentades:

La primera fue seguir las leyes y las costumbres de mi país, conservando constantemente la religión en que la gracia de Dios hizo que me instruyeran desde niño, rigiéndome en todo lo demás por las opiniones más moderadas y más apartadas de todo exceso, que fuesen comúnmente admitidas en la práctica por los más sensatos de aquellos con quienes tendría que vivir.

Mi segunda máxima fue la de ser en mis acciones lo más firme y resuelto que pudiera y seguir tan constante en las más dudosas opiniones, una vez determinado a ellas, como si fuesen segurísimas,(…)

Mi tercera máxima fue procurar siempre vencerme a mí mismo antes que a la fortuna, y alterar mis deseos antes que el orden del mundo.

En fin, como conclusión de esta moral, se me ocurrió considerar, una por una, las diferentes ocupaciones a que los hombres dedican su vida, para procurar elegir la mejor; y sin querer decir nada de las de los demás, pensé que no podía hacer nada mejor que seguir en la misma que tenía; es decir, aplicar mi vida entera al cultivo de mi razón y adelantar cuanto pudiera en el conocimiento de la verdad, según el método que me había prescrito.

DESCARTES, René, Discurso del método, segunda y tercera partes.

dimecres, 24 d’octubre del 2018

Sòcrates i Plató, epistemologia i ètica

En primer lloc cal assenyalar que Sòcrates defensava la capacitat de tots els homes d'accedir al coneixement i a la veritat absolut, inqüestionable i universal, en contra del relativisme epistemològic dels sofistes, en virtut del qual cada home és la mesura de totes les coses i té una opinió diversa però igualment acceptable; com que tots els homes tenen aquestes capacitat potencial, cal aplicar la maièutica (mètode inductiu per fer "parir" o aflorar la veritat com una llevadora intel•lectual, a través d'un joc de pregunta i resposta contínues des d'una suposada i fingida ignorància, la qual cosa es coneix com a ironia socràtica. Així, cada home descobreix les veritats matemàtiques o d'altres veritats universals, tal com passa quan Sòcrates ajuda al seu esclau Menó a fer una sèrie de raonaments aritmètics i geomètrics. Això significa, igualment, que tots els homes disposen d'idees universals sobre diversos àmbits, encara que no en siguin conscients.

Contràriament a això, la teoria del coneixement platònica relaciona la presència dels conceptes universals a l'ànima humana gràcies a la teoria de la reencarnació, procedent de les doctrines òrfico-pitagòriques, la qual cosa implica la preexistència i eternitat de l'ànima, la seva unió accidental al cos, l'oblit del coneixement anímic previ, i un procés consistent en rememorar recordar gràcies a la dialèctica. És a dir, que Plató posa en joc aspectes psicològics (la seva visió sobre l’ànima) i cosmològics o ontològics, ja que l’ànima prové d’un altre món, el de les idees, a banda de no considerar que tots els homes puguin arribar a totes les veritats, perquè només ho faran els filòsofs que hauran de governar, mentre altres classes d’homes en virtut de la seva ànima o bé vigilaran o bé produiran.

Pel que fa a la noció de veritat cal dir que Sòcrates i Plató, influït per ell, propugnen una veritat des de l'absolutisme i la universalitat, eternitat etc., igual succeeix als valors morals, com ara el bé.

Quant al procés d'adquisició de la veritat, Sòcrates usa la ironia i la maièutica, mentre Plató empra, principalment, la dialèctica platònica, per bé que Plató fa d'aquestes nocions conceptes, d'existència intramental; en canvi, Plató converteix aquestes nocions universals en ens d'existència plena, universal i, fonamental, extramental, eterna, que fonamenta l'existència imperfecta, caduca i transitòria de tots els ens que poblen un segon món, anomenat sensible perquè és perceptible només a través de les nostres facultats sensorials, imperfectes i fal•libles, en comparació amb l' intel•lecte i tot allò lligat amb l'ànima.

Sòcrates defensa, des del punt de vista moral, l' intel•lectualisme moral o la doctrina que qui fa el mal ho fa per ignorància, és a dir, que hi ha una relació necessària entre coneixement i ètica, de tal manera que qui és savi, és bo i, necessàriament, feliç. Aquestes idees van comportar la condemna de Sòcrates a causa del suposat fet que corrompia la joventut amb doctrines impies o no respectuoses amb els déus. La virtut és en Sòcrates el coneixement, ja que ningú obra malament de manera conscient, el vici o la falta és, així doncs, ignorància. Pel que fa a Plató, aquestes teories ètiques estan vinculades, en contra de l' igualitarisme social i psicològic de Sòcrates, en diversitats d'ànimes i de tendències en aquestes ànimes. Això comporta, en Plató, les diferents funcions socials que pertoquen a cada individu per natura i de manera inamovible, les quals, regides de manera jeràrquica o piramidal, contribueixen a la preservació de la ciutat ideal concebuda per aquest filòsof. En aquest sentit, cal dir que ni Plató ni Sòcrates van voler participar a la política per bé que Plató sí va voler concebre un nou sistema de govern no democràtic sinó aristocràtic arran de l'experiència de la condemna a mort del seu mestre. En canvi, quant a la política, Sòcrates va acceptar plenament les lleis de la seva polis perquè considerava que tot ciutadà havia de complir-les, encara que fossin injustes, vist que aquest compliment feia viable la convivència de ciutadans, des d’un punt de vista no democràtic, ja que comporta demagògia sofista, però tampoc jeràrquic. L’estudi fonamental de Sòcrates és, doncs, l’epistemologia i l’ètica.

Per últim cal remarcar que tant Plató com Sòcrates, el seu mestre, privilegien la noció de raó (o logos) i el seu ús per a l’obtenció de coneixement veritable o no relatiu ni discutible, tancat..

Imatge o mite del carro alat



Com recordeu, la teoria de Plató sobre l'ànima està exposada a diferents diàlegs i no és complement coherent; l'ànima és, generalment, considerada perfecta i totalment oposada al cos. En altres diàlegs es parla de tres parts o de tres ànimes (racional, irascible i concupiscible). El mite del carro alat tracta aquesta qüestió. Com que en ocasions s'esmenten tres ànimes, cal dir que només la racional és immortal; sobre l'ànima irascible sembla no ser ni mortal ni immortal i, per últim, l'ànima concupiscible és, per estar molt lligada al cos, mortal. Ho podeu llegir a la tercera imatge.





Auriga, colección Nuevos Caminos
Autora: Elsa Sposaro (Buenos Aires, 1955).




El mite del carro alat

Els mites tenen, en el pensament de Plató, el poder d'endinsar­nos en el cor d'una qüestió complexa i de difícil accés. I, certament, la qüestió de l'anima resulta encara ara un tema complex i difícil d'estudiar. El mite del carro alat, que apareix en el diàleg de maduresa Fedre, ens hi aproparà.

El mite compara l’ànima humana a un carro alat o «força en la qual van naturalment units un auriga i una parella de cavalls alats» (Fedre, 246a). L'auriga condueix un carro tirat per una parella de cavalls un dels quals és blanc, bell i bo; l'altre, negre, lleig i dolent. El cavall blanc simbolitza les tendències positives de l'home, les passions nobles com el coratge o valor, la ira, l'esperança; s'acostuma a anomenar part irascible de l’ànima i està localitzada en el pit. El cavall negre simbolitza les tendències negatives de l'home, els desitjos més baixos, l'instint de conservació, la sexualitat; s'acostuma a anomenar part concupiscible de l'home i està localitzada en el ventre. L'auriga simbolitza la capacitat intel.lectual de l'home o pensament, s'acostuma a anomenar part racional i esta localitzada en el cap.

L'ànima, simbolitzada en el carro alat, viu i es mou en el món de les idees; aquest és el seu lloc i casa seva. Si l'auriga controla la parella de cavalls, li serà possible, gràcies al poder propi de les ales, d'enlairar-se ben amunt i gaudir de la contemplació de les idees. Ara bé, si, altrament, els cavalls se li revolten i no sap enlairar-los, ho tindrà tan difícil per contemplar les idees com inepte sigui en la conducció.

De vegades, una manca de domini de la parella de cavalls fa perdre l'equilibri i l'ànima, perdent també les ales, cau al món de les coses. Allà, «s'agafa a alguna cosa salida, on s'estableix, i pren un cos terrestre» (246a). Aquesta ànima caiguda, sense ales i empresonada en un cos terrestre, es troba estranya i fora del seu element. El seu anhel más gran és retornar al seu món original.

El retorn de l'ànima al seu món natural requereix de fer renéixer les ales. Només aquestes ales li permetran d'enlairar-se novament. Però, què fa renéixer les ales? Tal com veurem más endavant, l'amor hi té un paper fonamental, ja que no és cap altra cosa que anhel i desig d'allò que no tenim, però que hem tingut.

Imaginem-nos, doncs, que [l’ànima] s'assembla a una força en la qual van naturalment units un auriga i una parella de cavalls alats. Sens dubte, els cavalls i els aurigues dels déus són tots bons i de bones qualitats, però en el cas dels altres es tracta d'una barreja. Pel que fa a nosaltres, hi ha primerament un auriga que condueix una parella d'animals de tir; aleshores, un d'aquests cavalls és bell i bo, i d'aquestes mateixes qualitats, mentre que l'altre és el contrari i també de qualitats contràries. Pel que fa a nosaltres, doncs, el fet de conduir-los és necessàriament difícil i desagradable.

Per consegüent, ara s'ha d'intentar explicar d'on prové que l'ésser vivent s'anomeni mortal i immortal. Tot el que és anima s'encarrega de tot el que és inanimat; recorre tot el cel, assumint ara una forma ara una altra. Quan és perfecta i alada, circula per les altures i dirigeix tot l'Univers; pero, quan ha perdut les ales, és em­menada fins que s'agafa a alguna cosa sòlida, on s'estableix, i pren un cos terrestre, que sembla moure's ell mateix a causa de la força d'aquella; aquest conjunt, anima i cos íntimament units, s'anomena ésser vivent i rep també el sobrenom de mortal.

Plató, Fedre, 246 a-d.






http://iesplayasanjuan.edu.gva.es/filosofia2bach/paginas/recursos.html

MITES DIALÈCTICA VOCABULARI PLATÓ

Aquí  es pot descarregar un conjunt d'informacions sobre Plató: dependència ontològica i epistemològica; vocabulari amb informacions sobre dialèctica i molts termes clau, i, per últim, anotacions sobre els mites més importants marcats.

Mite dels metalls: Plató

La font d'aquest mite es troba a La república es posen en joc elements d'antropologia basats en la tripartició social, amb certa mobilitat, que relaciona amb la legitimitat i la prioritat a l'hora d'exercir el poder i governa, amb el grau de coneixement, la mena d'ànima i la funció o tasca socials. 
Així, als homes de la raça d'or, tenen una ànima racional, amb la virtut predominant de la saviesa i per tant han de governar en un sistema aristocràtic (dels millors), que cerqui el bé comú, mentre els homes de la raça de plata tenen un ànima més aviat irascible, la seva virtut principal és la força i han d'exercir de guardians o soldats, preferint com a forma de govern la timocracia militar (govern dels més honorats, concretament per les seves gestes); finalment, els homes de bronze i ferro són aquells dominats per un ànima concupiscible (plena de desig gastronòmic i sexual), la virtut principal dels quals és la moderació, amb una tasca productiva com a agricultors, ramaders i artesans, tenint en compte que ells preferirien la democràcia, és a dir, el govern de tots, que, segons Plató, conduiria l'anarquia. Plató defensa, en definitiva, el principi o sistema d'especialització funcional o, en alttres mots, el fet que a cada home correspongui un ofici dintre del tot social que configura l'Estat o ciutat ideals. Per això en la ciutat JUSTA els savis governen, els soldats vigilen i protegeixen mentre els treballadors, virtuosament moderats, generen béns i riquesa.

TEXT

 -¿Cómo nos las arreglaríamos ahora -seguí - para inventar una noble mentira de aquellas beneficiosas de que antes hablábamos y convencer con ella ante todo a los mismos jefes y si no a los restantes ciudadanos?
 -¿A qué te refieres? -preguntó.
 -No se trata de nada nuevo -dije
 -, sino de un caso fenicio, ocurrido ya muchas veces en otros tiempos, según narran los poetas y han hecho creer a la gente, pero que nunca pasó en nuestros días ni pienso que pueda pasar; es algo que requiere grandes dotes de persuasión para hacerlo creíble.
 -Me parece  -dijo - que no te atreves a relatarlo.
 -Ya verás cuando lo cuente  -repliqué- cómo tengo razones para no atreverme.
 -Habla -dijo - y no temas.
 -Voy, pues, a hablar, aunque no sé cómo ni con qué palabras osaré hacerlo, ni cómo he de intentar persuadir, ante todo a los mismos gobernantes y a los estrategos, y luego a la ciudad entera, de modo que crean que toda esa educación e instrucción que les dábamos no era sino algo que experimentaban y recibían en sueños; que en realidad permanecieron durante todo el tiempo bajo tierra, moldeándose y creciendo allá dentro de sus cuerpos mientras se fabricaban sus armas y demás enseres; y que, una vez que todo estuvo perfectamente acabado, la tierra, su madre, los sacó a la luz, por lo cual deben ahora preocuparse de la ciudad en que moran como de quien es su madre y nodriza y defenderla si alguien marcha contra ella y tener a los restantes ciudadanos por hermanos suyos, hijos de la misma tierra.
 -No te faltaban razones -dijo - para vacilar tanto antes de contar tu mentira.
 -Era muy natural  -hice notar -. Pero escucha ahora el resto del mito.

«Sois, pues, hermanos todos cuantos habitáis en la ciudad  -les diremos siguiendo con la fábula -; pero, al formaros los dioses, hicieron entrar oro en la composición de cuantos de vosotros están capacitados para mandar, por lo cual valen más que ninguno; plata, en la de los auxiliares, y bronce y hierro, en la de los labradores y demás artesanos. Como todos procedéis del mismo origen, aunque generalmente ocurra que cada clase de ciudadanos engendre hijos semejantes a ellos, puede darse el caso de que nazca un hijo de plata de un padre de oro o un hijo de oro de un padre de plata o que se produzca cualquier otra combinación semejante entre las demás clases. Pues bien, el primero y principal mandato que tiene impuesto la divinidad sobre los magistrados ordena que, de todas las cosas en que deben comportarse como buenos guardianes, no haya ninguna a que dediquen mayor atención que a las combinaciones de metales de que están compuestas las almas de los niños. Y si uno de éstos, aunque sea su propio hijo, tiene en la suya parte de bronce o hierro, el gobernante debe estimar su naturaleza en lo que realmente vale y relegarle, sin la más mínima conmiseración, a la clase de los artesanos y labradores. O al contrario, si nace de éstos un vástago que contenga oro o plata, debe apreciar también su valor y educarlo como guardián en el primer caso o como auxiliar en el segundo, pues, según un oráculo, la ciudad perecerá cuando la guarde el guardián de hierro o el de bronce.»

He aquí la fábula. ¿Puedes sugerirme algún procedimiento para que se la crean?
 -Ninguno  -respondió  -, al menos por lo que toca a esta primera generación. Pero sí podrían llegar a admitirla sus hijos, los sucesores de éstos y los demás hombres del futuro.
 -Pues bien   -dije  -, bastaría esto sólo para que se cuidasen mejor de la ciudad y de sus conciudadanos; pues me parece que me doy cuenta de lo que quieres decir.


(Plató, República. Libro III. 414c –415d)